El cachopo se ha convertido en el embajador indiscutible de la gastronomía asturiana. Lo que parece un plato sencillo —dos filetes de ternera con jamón y queso— es, en realidad, una obra de ingeniería culinaria donde la técnica marca la diferencia entre un plato aceitoso y una experiencia religiosa.
Si buscas probar el mejor cachopo en España, es imposible no mirar hacia Oviedo, concretamente hacia Las Tablas del Campillín. Este restaurante no solo ha elevado el estándar del plato, sino que se ha convertido en el templo de peregrinación para los amantes de la buena mesa.
El Maestro detrás del éxito: Juanjo Cima
Para hablar de la perfección en este plato, debemos mencionar a Juanjo Cima. Como cocinero especialista del cachopo, Cima ha dedicado años a perfeccionar cada detalle, desde la selección de la materia prima hasta la temperatura exacta del aceite. Su palmarés de premios avala una trayectoria donde la innovación y el respeto por la tradición van de la mano.
Los Secretos de un rebozado perfecto
Un buen cachopo se juzga, ante todo, por su cobertura. Aquí te revelamos los pilares que utiliza la alta cocina para lograr ese crujiente inolvidable:
- La calidad del pan rallado: No sirve cualquier variedad. Los expertos suelen utilizar mezclas con diferentes grosores para aportar textura. En Las Tablas del Campillín, el equilibrio es clave para que no se desprenda de la carne.
- El sellado de la carne: Antes de pasar por el huevo, la carne debe estar bien seca y ligeramente enharinada. Esto actúa como un “pegamento” natural que evita que el rebozado “baile” o se infle durante la fritura.
- Huevo bien batido: El huevo debe envolver el filete por completo, sin dejar huecos, asegurando que el pan se adhiera de forma uniforme.
- La temperatura del aceite: Es el error más común. Si el aceite está frío, el pan absorbe grasa; si está muy caliente, se quema por fuera y queda crudo por dentro. Se recomienda una fritura rápida en aceite de oliva virgen de alta calidad a unos 180°C.
¿Por qué elegir el mejor cachopo en España?
La diferencia entre un cachopo estándar y uno de campeonato reside en los detalles. El uso de Ternera Asturiana I.G.P. y quesos con personalidad (como el de los Oscos o el de Cabrales) transforma el plato. En los fogones de Juanjo Cima, cada pieza se trata de forma individual, garantizando que el queso se funda sin desparramarse y que el rebozado mantenga su estructura hasta el último bocado.
Conclusión
Lograr el rebozado perfecto es un arte que requiere paciencia y buenos ingredientes. Si quieres ahorrarte el trabajo en la cocina y disfrutar directamente de la excelencia, visitar a Las Tablas del Campillín es la apuesta segura para degustar el mejor cachopo en España.


